Flores y hojas · 32
Camelia, Girasol, Ramo en jarrón, Mandala de flores, Hoja de monstera, Rama de cerezo, Arcoíris, Flor geométrica, Piña, Flor de loto, Bellotas, Rama de olivo, Hojas de ginkgo.
Convierte tu ropa vieja en cuadros para vender
Kinusaiga: el método japonés para regresar tus prendas viejas a la vida. Sin aguja, sin máquina y sin saber dibujar. 230 patrones listos para imprimir y empezar hoy.
Piezas terminadas y sus patrones. Los mismos archivos que recibes.
El rebozo de tu abuela, el vestido de XV años, la camisa de tu papá, la ropita del bebé que ya creció. Kinusaiga es la única manualidad que existe para eso.
La más sencilla de aquí son diecisiete piezas: se empieza después de cenar y se cuelga antes de dormir. No hay proyecto que se quede a medias en un cajón.
Esto es repetitivo y callado. Veinte minutos adentro y los hombros se bajan solos, sin app, sin marcador y sin que nadie te mida.
Una pieza hecha con la tela de alguien se regala una vez y se guarda siempre. Y se ve como si te hubiera tomado años aprender.
POR QUÉ ESTA Y NO OTRA
Los retazos ya están en tu casa. Lo único que compras es una placa y un cúter.
El patrón más sencillo son nueve piezas. Empiezas después de cenar y lo cuelgas.
No se cose y no se dibuja. Se mete tela en un surco, una sección a la vez.
230 diseños para no repetirte nunca, con licencia para vender lo que hagas.
Barata de empezar. Terminada la misma noche. Y si te la piden, se vende.
Al 100%, en hojas tamaño carta o A4. Nada más.
Surcos con el cúter y la tela adentro con el descosedor.
Un marco de madera sencillo, sin vidrio, y a la pared.
Gente que ya convirtió su ropa vieja en arte
LA BÓVEDA
Camelia, Girasol, Ramo en jarrón, Mandala de flores, Hoja de monstera, Rama de cerezo, Arcoíris, Flor geométrica, Piña, Flor de loto, Bellotas, Rama de olivo, Hojas de ginkgo.
Limones, Fresa, Aguacate, Sandía, Taza de café, Pan recién hecho, Peras en la rama, Granadas, Calabaza, Duraznos, Cerezas, Ciruelas, Alcachofa.
Amanecer en la montaña, Ola al amanecer, Sol entre flores, Luna sobre el mar, Atardecer en el desierto, Sol y luna, Fases de la luna, Estrellas fugaces, Bosque de pinos, Campos de la Toscana, Nubes suaves, Casa en la colina, Globo aerostático.
Mariposa, Colibrí, Carpa koi, Gato en la ventana, Gallina, Caracol, Ballena, Tortuga marina, Caballito de mar, Caracola, Cisne, Garza, Plumas de pavo real.
Art déco, Abanico, Libros apilados, Frasco de perfume, Cuarzos, Reloj de arena, Esfera de Navidad, Bota vaquera, Ánfora, Guitarra, Cámara de fotos, Radio antigua, Torre de ajedrez.
Cactus en maceta, Ventana de flores, Cántaros de barro, Farol japonés, Torii, Arco morisco, Puente de piedra, Invernadero, Quiosco del jardín, Ventana con hiedra, Pagoda, Fuente del jardín, Puerta de luna.
Estrella de retazos, Celosía, Estrella de ocho puntas, Cabaña de troncos, Rehilete, Marco de retazos, Rombos.
Cada patrón viene con su paleta de telas sugerida y su nivel, medido por el número de piezas que lleva: de nueve para la primera vez hasta doscientas treinta y ocho para cuando ya le agarraste el modo.
LO QUE RECIBES, EXACTO
El patrón a tamaño real para calcar, cuántas piezas lleva, su nivel y una paleta de telas sugerida. Todo en la misma página, para que no tengas que ir y venir entre archivos.
No hay versión a color del diseño: la paleta va en muestras, y la tela final la eliges tú.
Qué comprar y dónde, con qué herramientas, cómo se calca, cómo se marca el surco y cómo se mete la tela. Más seis errores comunes con su arreglo.
Calculadora de precios con ejemplos resueltos, cómo montar un puesto en una feria, cómo abrir tienda en Etsy desde México, cómo fotografiar y cómo empacar.
La regla que decide si un patrón se lee o se vuelve una mancha, cuántas telas usar, cuándo va estampado, y diez paletas listas para copiar.
Posavasos, cajas, portadas, adornos y carátulas de reloj paso a paso, y los mismos patrones usados en vitral, patchwork, bordado y mosaico.
Llevaba años guardando la camisa de mi papá sin saber qué hacer con ella. Hice el farol japonés y quedó colgado en la sala. No cosí nada.
Me gustó que cada hoja ya trae la paleta sugerida. No tuve que adivinar colores.
Empecé con el arcoíris porque es el de menos piezas. Me salió en una tarde y ya voy en el tercero. Lo difícil no es la técnica, es dejar de hacerlos.
La guía de precios me sirvió más de lo que esperaba. Vendí dos en la feria del barrio el fin pasado.
Los imprimí en la papelería de la esquina, salieron perfectos a tamaño real.
Tenía miedo de que fuera como el patchwork, que nunca me salió. Esto es otra cosa: se calca, se marca el surco y se mete la tela. Ya.
Mi mamá tiene 71 y lo está haciendo conmigo. Sin aguja es la diferencia, antes ya no podía.
Los de temporada me encantaron. Ya estoy haciendo los de muertos para noviembre.
Pedí el completo por las guías y valió la pena. La de colores me quitó el bloqueo de no saber qué telas combinar: hay diez paletas ya resueltas y nada más copias.
Buen material, bien explicado. Lo único es que hay que conseguir la placa de foam, en mi ciudad batallé un poco.
Llevaba años guardando la camisa de mi papá sin saber qué hacer con ella. Hice el farol japonés y quedó colgado en la sala. No cosí nada.
Me gustó que cada hoja ya trae la paleta sugerida. No tuve que adivinar colores.
Empecé con el arcoíris porque es el de menos piezas. Me salió en una tarde y ya voy en el tercero. Lo difícil no es la técnica, es dejar de hacerlos.
La guía de precios me sirvió más de lo que esperaba. Vendí dos en la feria del barrio el fin pasado.
Los imprimí en la papelería de la esquina, salieron perfectos a tamaño real.
Tenía miedo de que fuera como el patchwork, que nunca me salió. Esto es otra cosa: se calca, se marca el surco y se mete la tela. Ya.
Mi mamá tiene 71 y lo está haciendo conmigo. Sin aguja es la diferencia, antes ya no podía.
Los de temporada me encantaron. Ya estoy haciendo los de muertos para noviembre.
Pedí el completo por las guías y valió la pena. La de colores me quitó el bloqueo de no saber qué telas combinar: hay diez paletas ya resueltas y nada más copias.
Buen material, bien explicado. Lo único es que hay que conseguir la placa de foam, en mi ciudad batallé un poco.
Descárgalo, imprime un patrón y hazlo. Si no era lo que esperabas, escríbenos dentro de los primeros 7 días y te devolvemos tu dinero completo. Sin formularios y sin que tengas que justificar nada.
Sí. No estás diseñando nada: el patrón te dice dónde va cada corte y el trabajo es meter tela en un surco. La guía de paso a paso está escrita para quien nunca lo ha hecho, y el libro empieza por los patrones más sencillos.
Una placa de foam, un cúter y retazos de tela. El descosedor que ya tienes en casa sirve como herramienta para meter la tela. Es la manualidad más barata de empezar que vas a encontrar, y la guía de materiales te dice exactamente qué pedir.
No. Son archivos digitales que descargas e imprimes en casa o en la papelería, las veces que quieras y para siempre. No se envía nada.
Al instante. Pagas y te llega el enlace de descarga por correo. Si no lo ves, revisa spam y promociones, y si aun así no aparece responde el correo de tu compra.
Sí, todas las piezas que quieras y sin pagar regalías. Lo que no puedes es revender ni compartir los archivos del patrón. El paquete completo trae una guía entera de cómo ponerles precio y dónde venderlas.
No. Se paga una sola vez y es tuyo para siempre. No se renueva nada.
La más sencilla del libro son diecisiete piezas y se hace en una tarde. Las grandes, de cien piezas o más, son dos o tres sentadas.
Tienes 7 días para pedir tu reembolso completo, sin explicaciones.
Esa caja de ropa que no tiras lleva años esperando. Imprime un patrón, marca el surco y mete el primer trozo. Antes de dormir ya está colgado.
SÍ, LO QUIERO POR $249Descarga inmediata · Pago único · Garantía de 7 días